El Lenguaje de la Felicidad

Bien sabemos que la evolución le ha dado al hombre la capacidad única de comunicarse a través del lenguaje. Como especie aprendimos formas y códigos que nos han permitido interactuar y entender el mundo, relacionándonos a través de las diferentes culturas, pero también el lenguaje ha sido a través de la historia una poderosa herramienta capaz de crear y destruir.

Y es que todo comunica, desde la forma verbal hasta los gestos y ni qué decir de las acciones que hablan mucho sobre las formas de ser, incluso en tiempos de redes sociales hasta lo que publicamos expresan sin decirlo tácitamente aspectos sobre nuestras emociones y sentimientos. 

Hay valores y principios que se vienen perdiendo en la sociedad, lo digo por aquellos actos de respeto que nos enseñaron en casa, normas como escuchar cuando alguien habla, tratar a los demás como quisiéramos ser tratados, dialogar antes de entrar en estado de ira cuando algo no nos gusta, evitando el conocido escenario de herirse mutuamente con las palabras.

Teniendo claro todo lo que puede hacer el lenguaje entre las personas, es momento de crear mayor conciencia sobre la necesidad de COMUNICARNOS DE FORMA NO VIOLENTA para generar espacios más saludables y felices y por supuesto relaciones armoniosas basadas en el amor.  

Empoderarse significa entre otros, controlar cada palabra para hacer de ella buen uso al momento de emitirla, Beethoven dijo: “Si vas a romper el silencio que sea para mejorarlo” y es perfecto para explicarles que el mundo necesita a muchas más personas conscientes y transformadas desde su interior, capaces de Crear la diferencia desde su forma de comunicar, que entiendan la empatía como un requisito para coexistir en paz y que asuman la compasión como un hábito de comportamiento.

La paz comienza por un buenos días, gracias, por favor, en qué le puedo servir, lo escucho, lo entiendo, feliz día y tantas palabras que existen en nuestro amplio vocabulario capaces de derrocar a los más insensibles y violentos, una maravillosa arma del bien que sólo la pueden manejar aquellos que trabajen en su Ser interior, que se conecten con nuevas distinciones o valores en su hacer, en los que prevalezca el respeto por la diferencia y se evite el uso del miedo, la culpa, la vergüenza, la acusación, la coerción y las amenazas.

Tú que me lees en este momento puedes ser un actor muy importante de cambio con sólo intentar a partir de ahora comunicarte de forma más amable, pensar antes de hablar como es posible hacerlo para seres racionales y evolucionados como los humanos, respirar por un minuto en momentos de ira e impaciencia para ejercer control sobre las emociones negativas, porque recuerda que las palabras pueden ser como balas, algunas matan y otras hieren, en todo caso ya no tienen reversa.

Tanto por cambiar en nuestras casas y con los seres queridos a los que maltratamos más que a cualquier enemigo, suelen agotarse las palabras edificantes y amorosas en cambio se expresan con más facilidad juicios, defectos y reproches.

Tanto por medirse en las calles, porque no sólo hace daño quien comienza una discusión con  malos términos, sino también aquél que la sigue hasta sus últimas consecuencias.

Tanto por impedir en las redes sociales donde las palabras se han vuelto la herramienta de odio de muchos para expresar su resentimiento y envidia por la felicidad ajena.

Tanto por perdonar, porque algo es seguro, los seres humanos actuamos basados en dos emociones: El miedo o el amor, creando todo tipo de sentimientos que nos dividen. Quienes tienen miedo se esconden bajo la coraza de la insensibilidad y la agresividad, por eso el lenguaje que más representa la felicidad es el que sale del corazón, el que crea empatía y compasión por los demás y por sí mismos.

Hoy te invito a que hagas un mejor uso de ese gran poder que tienes y comiences a comunicarte desde el lenguaje del Amor y no sólo utilizando las palabras, sino también los actos de servicio, las caricias, los abrazos, los gestos amables, las sonrisas y la paciencia. Verás que Sí es posible un mundo mejor si el que cambia primero eres tú. Feliz Vida!!!

Espero sus comentarios y opiniones en mi correo felizcomobeatriz@gmail.com

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