El Poder de Perdonar

 

En temas de relaciones de pareja son muchas las dificultades que se interponen en el camino del éxito y la felicidad, una de ellas es la necesidad del otro, de cambiarlo a nuestro antojo y beneficio propio, de crear en él expectativas e ideales que se alejan de su realidad y con ello volcarse en una dinámica desgastante de discusiones, frustraciones y dolor.

La mejor compañía son los propios sentimientos, pero tendemos a delegarle la responsabilidad al otro de cómo nos sentimos, también a esperar a recibir amor antes de reconocer el propio,  es un viejo hábito que nos demuestra lo dependientes que estamos de los demás para sentirnos realmente amados.

Uno de los actos más comunes es pedir amor, presionar a la pareja o hacerla sentir culpable para que nos ame, pero esto lo único que hace es reducir la posibilidad de expresarlo auténticamente. El amor se debe dejar libre, incluso estar dispuesto a prescindir de él, parece muy complejo y en realidad lo es, por eso los temas del corazón son una de las causas más recurrentes de infelicidad y tristeza entre la humanidad.

Y cuando se llega al punto de acumular tantas y tantas escenas de drama que dejan cicatrices en el alma propia y de otros tantos, pareciera que no hay marcha atrás, el ideal de sentirse enamorado se aleja como una cometa que no tiene cuerda y la soledad se instala en la vida como única compañera de viaje, aquí es cuando surge la imperiosa necesidad del Perdón… de perdonarse y perdonar a todos aquellos que creímos nos hicieron daño para poder así limpiar el corazón y la mente como única alternativa para seguir caminando sin prevenciones, miedos y juzgamientos que impidan iniciar nuevas relaciones sanas y duraderas.

Perdonar es algo más que una opción que requiere de una serie de procesos estrictos y rigurosos, nadie que no se haya arrepentido sinceramente puede realmente recibir perdón. Para reconocer la culpa, las faltas, es necesario la introspección profunda, la reflexión, el análisis y la liberación del espíritu, que son elementos que transforma la conciencia y la hace que pueda aspirar el perdón. Pero además se exige una compensación, un cambio profundo e integral de fondo y de forma, de pensamiento, de razonamiento y de conciencia.

El perdón renueva y reinventa un nuevo camino, abre posibilidades y libera el corazón para que reciba sin cargas y con optimismo. Quien perdona no olvida el error, sin embargo corta los lazos con el presente y separa el hecho en el pasado, no lo trae más a sí mismo para iniciar un camino de confianza, respeto y honestidad.

Antes de terminar el año hazle reset a todo aquello que dolió y que no funcionó liberándolo con el perdón, practica estas declaraciones que te comparto y siéntelas realmente para que experimentes el Poder del Perdón en tu vida:

  • – Yo, consciente de mis actos, y asumiendo el control de todo lo que Yo soy, borro de mi subconsciente toda memoria de cada suceso discordante que haya vivido este año.
  • – Perdono de todo corazón y olvido para siempre, todo disgusto, agravio, deuda, desamor, irritabilidad, agresión, traición y odio que me haya causado cualquier ser humano, situación o cosa.
  • – A todos aquellos que se hayan ido de mi lado, lo suelto y lo dejo ir sin reclamarle nada, dándole mi amor.
  • – Renuncio con total certeza a todo apego de objetos, situaciones, posesiones y, sobre todo, personas. Declaro que nada ni nadie me ata a nada. Yo soy libre!!!
  • – Borro y borro todo aquello que me haya sucedido en este año que no sea un escalón dentro de mi proceso de evolución y hago desaparecer de mi vida todo obstáculo que me impida volar hacia la libertad.

Feliz Vida!!! Espero sus comentarios al correo felizcomobeatriz@gmail.com

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