EmpoderArte (Maltrato)

El para qué de los casos mediáticos sobre maltrato es que crean un movimiento que redunda en “consciencia colectiva” y eso es una ganancia, independientemente de las cuestiones de forma que implique el suceso, las alarmas se encienden de nuevo para alertar sobre la problemática social que representan los actos violentos en relaciones interpersonales, sumado a la falta de control y síntomas de personalidad agresiva que deben ser detectadas a tiempo para evitar casos lamentables que terminan incluso en muerte.

Según el diccionario MALTRATO es el comportamiento violento que implica daño físico o moral, así que se refiere a todo acto que atente contra la persona ya sea desde un insulto hasta un golpe. Teniendo esto en cuenta socialmente se han aceptado como comunes situaciones espontáneas o esporádicas que suelen estar relacionadas con falta de respeto y agresión verbal, humillaciones, desvalorización, aislamiento, rechazo, etc y que son en últimas la cuota inicial de una escena abrupta de violencia física o la golpiza interior que termina en trastornos psicológicos, en algunos casos irreparables.

Debemos tomar estos casos de violencia como un llamado a la acción tanto jurídica como de consciencia, que impidan que las cifras sigan en aumento y no me refiero sólo a los índices de violencia contra las mujeres (que siguen estando a la cabeza de las estadísticas) sino también contra hombres e incluso animales.

Una de las maneras de parar con este flagelo es trabajar más el desarrollo personal, difundir con mayor ahínco en la educación un conocimiento que vaya más allá de la geografía y las matemáticas, pues el Ser Humano en sí es una compleja máquina con emociones y sentimientos que deben ser estudiados desde todas sus aristas y de forma ininterrumpida.

El equilibrio, la ecuanimidad, los límites, el amor propio o auto estima, el respeto, valores y principios que crean armonía propia y social sólo se logra en personas determinadas a auto explorarse como parte de su proceso de vida, de ahí la profunda reflexión que suscita un caso de abuso mediático en el que claramente se perdieron los límites del respeto mutuo y que desencadenaron hechos lamentables para sus protagonistas.

Denunciar es una gran herramienta para poner en cintura judicialmente a los abusadores y maltratadores, pero más importante aún es tomar el mensaje acerca del maltrato y hacerlo propio, cuestionarlo desde la propia experiencia en todos los escenarios, fortalecer las bases espirituales y personales que redunden en respeto y sobre todo en Amor a todo nivel. Ni una más, ni uno más.

Espero sus comentarios y opiniones a mi correo felizcomobeatriz@gmail.com