FelizYdad “La magia del servicio”

“Vivir es servir a los demás” dijo Séneca y a mí en verdad me resuena esa maravillosa frase que resume un gran propósito del ser humano: Dar. Y es que desde hace mucho tiempo vengo en una  búsqueda espiritual que me ha permitido divagar de forma consciente entre muchas filosofías, religiones y corrientes de conocimiento que exploran el Ser y su evolución y en todas ellas he encontrado un común denominador que resulta no siendo la ganancia particular o el crecimiento individual, sino por el contrario el gran poder que tiene la bondad, es decir, el compromiso con el otro, el reconocimiento de sus necesidades y la búsqueda conjunta de sus soluciones.

Aquí pudiéramos mirar al cielo con un rostro escéptico pensando en lo diferente que se ve la realidad del mundo, cuando los odios entre naciones se intensifican por religiones, economías y poderes, cuando los muros se construyen cada vez más fuertes entre hermanos y las personas salen a defender a codazos lo que es suyo para ganar a costa de lo que sea, lo que sea; porque a veces la guerra y la competencia ni fundamentos tiene.

Si hablamos de Altruismo muchos inmediatamente relacionan el concepto con gente religiosa que lo da todo por los demás hasta quedar en la miseria o millonarios que anualmente regalan un buen porcentaje de su fortuna para obras de caridad y que buscan sólo salir en la primera plana de los periódicos con su gran hazaña piadosa; está tan alejado de sus vidas, que lo más altruistas que se sienten es cuando de vez en cuando le regalan una moneda a un anciano o sacan su ropa vieja para que la vecina la done en la parroquia más cercana y aquí va una frase que puede chocar: “Nadie da lo que no tiene”.

Cómo dar felicidad sin sentir alegría en el alma? Cómo ayudar a otro sin declararse abundante? Cómo ser luz sin saber iluminar el camino de otros?  El primer paso para abrazar el mágico poder de Servir es transformar primero que todo la vida personal, en un camino que muchos nunca comienzan porque les da miedo mirar hacia dentro, les resulta mucho más fácil criticar y juzgar a los demás que descubrir el inmenso trabajo interior que hay por hacer. Así que la gran tarea primordial es conectarse con el espíritu y profundizar en él hasta tocar ese punto que nos permita abandonar por un instante nuestro ego y esa necesidad de lucha y ganancia; cuando se acaricia la humildad experimentamos la libertad y el amor, necesarios para ponernos en los zapatos del otro y cuando esa experiencia se traduce en una acción que no tiene retribución, decimos que logramos Servir y ser compasivos… Voilá!!!

No es una tarea que se logre de la noche a la mañana, el Yo yo yo  nos gana a cada rato, pero después de sentir la alegría de Servir es difícil no querer seguir desarrollando esa capacidad de mover un problema ajeno, de sacar una sonrisa de alguien que sólo sabía llorar o de extender una mano sin miedos ni prevención alguna.

El Dalái Lama explicaba que existen dos tipos de amor altruista: el que se manifiesta espontáneamente cuando cuidamos a nuestros hijos o parientes y se da de forma natural y el altruismo extendido es decir, el que debe ser cultivado y se fortalece con el ejercicio y la costumbre, así que mi invitación es que a partir de estas líneas tengan la posibilidad de crear un hábito de servicio en sus vida que comience con el propósito de considerar más a los demás, llámese personas, animales o naturaleza, después buscar la forma de aportar algo para generar la diferencia en alguna situación ajena y que me cuenten si la retribución más grande de ese regalo no es la Felicidad, estoy segura que sí, de allí la idea de escribir con otra ortografía esta maravillosa palabra que encierra doble propósito FelizYdad!!!

Espero sus comentarios a mi correo felizcomobeatriz@gmail.com