Técnicas para vivir el presente

Me encanta hablar del Ahora, del presente como un regalo maravilloso que a veces desperdiciamos volviendo al pasado o adelantándonos al futuro. Vivir el presente es una habilidad que no se da de la noche a la mañana porque requiere no sólo de la conciencia, que de entrada ya es un paso que no muchos se atreven a dar, sino también del trabajo diario de poner atención a todas las acciones del día para saborearlas como si fueran el mejor de los postres.

No sienten que los días se van más rápido que de costumbre? Que ya no les alcanzan las 24 horas para hacer todo lo que tienen planeado? Que llega Halloween y ya piensan en los regalos de Navidad? Si la respuesta es Sí es porque como la mayoría, están viviendo en piloto automático, en el Hacer, en el trajín constante de la sobrevivencia, parados desde los lineamientos impuestos y así como Vicente: “para dónde va la gente”.

Pienso que la experiencia humana es mucho más que la rutina de nacer, crecer y morir, lleva consigo un propósito ineludible que es darle sentido a la existencia con el gran compromiso de observar, valorar, interiorizar y ser conscientes de ese presente que vuela rápido.

Hoy quiero dedicar estas líneas a brindarte algunas herramientas que te servirán a mantenerte despierto e ir saliendo de esa corriente que consume a millones de personas que desperdician sus horas, sus días y sus años en el mismo ciclo, en el mismo andar. Practícalas durante tres semanas mínimo para que sepas de qué te estoy hablando:

  1. Cuando despiertes, hazlo con 10 minutos de anticipación para que no tengas que salir corriendo. Toma ese tiempo para abrir tus ojos suavemente, respirar profundamente y ser consciente del aire que te permite re nacer una vez más, mira a tu alrededor y siéntete bendecido por todo cuánto tienes, de la pareja que está a tu lado si la tienes, o de tu perro o tu gato, o de tenerte a ti simplemente. Esto te ayuda a comenzar tu día de otra manera disfrutando el presente sin apresurarte a pensar en todo lo que tienes que hacer.
  1. Cuando te bañes, no lo hagas como siempre, disfrútalo, siente el agua correr por tu cuerpo, el sonido de la ducha, el olor de tu jabón, no tienes que demorarte una hora haciéndolo, el tiempo que te tardes, sólo mantente presente.
  1. Cuando desayunes o en general cuando comas hazlo con plena consciencia. Que cada bocado sea saboreado en el presente, no como una necesidad primaria de alimentarse sino con los sentidos alerta y enfocados en el placer de degustar lo dulce, lo salado, lo ácido, etc. Tómate el tiempo necesario para disfrutarlo y evita trabajar, o hablar por celular o distraerte.
  1. Si vives con alguien date la oportunidad de dedicarle a esa persona unos minutos para desearle éxito en su día, para abrazarla o besarla, mirándola a los ojos expresándole lo importante que es para ti, seguro ese pequeño detalle le cambiará por completo su rutina.
  1. Si sales caminando, intenta hacerlo más despacio, sintiendo el viento, los sonidos, viendo a las personas y su dinámica, mira cómo corren en automático, así te ves tú cada día. Si sales en carro, haz el mismo ejercicio bajando revoluciones, dejando entrar el viento, intenta no ofuscarte por el tráfico y simplemente observa tu tensión para identificar qué te irrita o desenfoca.
  1. Antes de comenzar tus labores tómate unos minutos para organizar las tareas del día y dedica una a una el tiempo necesario para cumplirlas con descansos y por su puesto también el horario para alimentarte sanamente.
  1. Durante tu jornada observa tus emociones, pensamientos y sentimientos, respira de forma consciente y date el permiso de revisar las actitudes que te aportan y aquellas que te quitan.
  1. Cuando hables con las personas hazlo con escucha generosa, es decir con los sentidos dispuestos para el otro. Comparte paz y piensa antes de hablar para que tus palabras sean constructoras de formas de comunicación más asertivas y tranquilas.
  1. Cuando llegues a casa revisa tu cuerpo, si está tenso o traes contigo una emoción negativa del exterior, con varias respiraciones vuelve a conectarte con tu interior y devuélvete la paz que te haga entender que estás en un lugar seguro.
  1. Cuando te acuestes, no lo hagas pensando en todo lo que tienes que hacer mañana, cada día tiene su afán, respira, pon música suave, siente tus sabanas frescas y el calientico de tus cobijas, agradece por un día bien gastado y descansa con la esperanza que tendrás al despertar una nueva oportunidad para disfrutar tu PRESENTE, el regalo más bello que puedas recibir de la vida.

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