El mundo político requiere un líder con ideas

¿Como puede un líder político ser coherente con su marca personal?

Algunos me preguntan cómo lograr que la percepción que tenga en mi propia marca llegué a ser homogéneo y además, en sus diferentes presentaciones, ante diversos ciudadanos en lugares disimiles puede generar una misma impresión, efecto, y mi público sepa que soy la fuente de esta marca con los valores y diferenciales que aspiro a ofertar.

 Para lograr esto es importante primero entender, ¿qué es una marca? Una marca es una experiencia que tengo con un producto, un servicio, o en este caso yo lo llamo un servidor, pues no soy muy amigo de hablar de productos políticos porque estos vienen empacados como salsas de tomate o pañales, y realmente del marketing político y de la comunicación política responsable como la que tratamos de impulsar pensamos más en los servidores públicos que quieren asumir cargos, que han asumido responsabilidades o que son servidores de los ciudadanos, por estar por esa razón la marca es esa experiencia que otros recuerdan de ti, en este caso como una persona dispuesta a servir.

 No me canso de repetir -aunque la confusión es recurrente Incluso en consultores de aire – que la marca no es el logotipo,la imagen o las piezas publicitarias. Se trata de un concepto cultural, antropológico y de aproximación psicológica que se consigue cuando se potencian los valores diferenciales Y preponderantes de la experiencia de un territorio, persona, objeto o sujeto que entra en contacto con los públicos.

Para construir de manera eficiente, física, responsable y sostenible una marca, usted debe acompañarse por personas con experiencia, sensibilidad y capacidad de concentración porque las mejores marcas que existen en el mundo son productos de largos procesos en los que hay que incluir la lucha y poner de acuerdo a muchos actores, casi bajo un método similar al que se emplea en la gestación de una verdadera política pública.

Más allá de la estética, es importante que la marcha poder brinde las herramientas de homogenidad que permitan una corta distancia entre la imagen deseada y la imagen codificada, y que potencialmente genere reacciones de sintonía con los públicos usuarios del mensaje. Es real que una cosa es lo que yo quiero generar como experiencia, otra la que comportó con otra la que los usuarios interpretan, y otra muy distinta a la que ellos recrean, e incluso les hace autosoportar una decisión como el voto.

 

 

Algunas etapas que seguimos desde nuestra constructora para la gestión implementación de una marca poder:

1 – Rastreo de evidencias físicas y digitales. Levantamiento de información

2 – Sesión entrevista personal y asesoría de imagen y vestuario. 

3 – Elaboración y validación de un diagnóstico. 

4 – Sesión de styling y media training. 

5-  Revisión y validación de focalización como prototipo de imagen, y marca y relato.

6 – entretenimiento de equipo ingestión de marca.

 7 – suministro de entregables pactados.

8 –  Implementación. Espacio 

9 –  Monitoreo y evaluación de resultados y ajustes. 

10 – Replanteamiento, re pensamiento.

 

Por: Miguel Jaramillo Luján