Con derecho a equivocarse

Tan satanizada que ha sido la equivocación y cuánto deberíamos agradecerle… Parece que hoy en día fuera imperdonable equivocarse de carrera, de pareja, de género o de lo que sea, qué presionadera por hacerlo todo bien, todo rápido, todo perfecto, todo que encaje. A mí en realidad me gusta equivocarme y sacar pecho por ello.

De las caídas se aprende, primero a levantarse y segundo a no caer en el mismo hueco y eso ya es grandioso para nuestro diario vivir que tiene bastante de complejo.

No debería negarse la oportunidad de ir probando hasta que se encuentre el sabor con el que más nos identificamos, y es que de eso se trata la vida, de experimentar todas las emociones con el fin de comparar y determinar cómo realmente somos y qué queremos hacer.

La magia de la transformación y del desarrollo personal es liberarse poco a poco de esas convenciones que aprisionan y no permiten Ser, que nos etiquetan entre exitosos y No exitosos e intentan sobornarnos con el reconocimiento, Poder y dinero.

Un alma libre es la que encuentra la forma de fluir entre la presión y conservar su esencia contra viento y marea, reconociendo su vulnerabilidad y dándose el permiso de caer, cometer errores y encontrar las propias respuestas para intentar ser lo más coherente posible entre el sentir, pensar y actuar.

Equivócate todo lo que quieras, siéntete orgulloso de no ser Perfecto y de no seguir el camino que te ordenan sino el que resuena con tu espíritu indomable… la compasión comienza por casa!!! 

Espero tus comentarios y opiniones a mi correo felizcomobeatriz@gmail.com