“LA ECONOMÍA COLOMBIANA: O EL INDIGESTO BANQUETE ESPECULATIVO DE LA MICROTENDENCIA ALCISTA DEL PRECIO DEL DÓLAR”

Desde el mismo momento de su posesión, a la actual administración del gobierno colombiano, no le han sido favorables los vientos físicos, políticos, Geopolíticos y administrativos. Es decir, casi todo el esquema de administración de la cosa pública, en sus distintos niveles, ha trasegado por un vendaval de errores e inconsistencias sistemáticas, que tienen a la presente administración en el ojo del huracán.

Teniendo en cuenta lo anterior y precisando en lo referente al título de estas líneas, solo estaremos tratando aquí lo concerniente al comportamiento de la divisa colombiana, en su relación con el precio de la divisa norteamericana. La micro tendencia alcista del peso colombiano de las 2 últimas semanas del mes de Mayo/19, se viene asemejando al ensordecedor ruido de una borrascosa tormenta, cuyo principal contenido se ha venido manifestando en la nociva y evidente especulación. A su vez, esta termina por perjudicar y beneficiar a amplios sectores formales e informales del país, en la inmediata coyuntura.

En el transcurso de los meses de abril y mayo/19, se produjo una desconexión de la divisa colombiana con sus fundamentales más importantes, que hoy 22 de mayo/19, tiene presentando a nuestra moneda colombiana una cotización de $ 3.444,45, muy cercana al más alto precio de cotización de la divisa en febrero/16, cuando se alcanzó una valoración de $ 3.452. De la misma manera, también se observa un alto grado de desconexión con el fundamental más importante de nuestra divisa con la divisa americana, que es el precio del petróleo. Veamos pues, que el precio del crudo en febrero de 2016 fue de US$ 35.60 y hoy 22 de Mayo/19 es de US$ 71.71. Es decir, su precio duplica el valor del precio del barril de petróleo en 2016. Sin embargo, el precio de nuestra divisa, en vez de estar en un rango entre $ 3.052 Y 3.152 por el buen precio que hoy registra el petróleo Brent; Está en $ 3.444.45; como si aún tuviéramos el precio del Petróleo Brent de 2016.

Ahora bien, pese a que las dinámicas de la geopolítica global y la política interna en Colombia pueden ser factores que están afectando le comportamiento de la divisa, estos no son suficientes para explicar los precios que tenemos hoy. En el panorama internacional se tienen aspectos tales como: la geopolítica global de las tensiones comerciales y tecnológicas USA-China; la presencia de un euro débil; la indefinición del Brexit en él Reino Unido; la pérdida de dinámica de la economía alemana; y las tensiones en Medio Oriente tras la evacuación de la embajada de USA en Irán. Por su parte, en el frente interno se tienen hechos como las tensiones políticas y técnicas de los debates alrededor de varios de los artículos del Plan de Desarrollo en los meses de Abril y Mayo/19; las objeciones a la JEP; y la renuncia del fiscal, entre otras. Pese a este gris panorama, no son solo estos factores los que están quebrando la estrecha relación aritmética entre los movimientos del precio del petróleo y los movimientos del precio del dólar en Colombia.

Ahora bien, para fortalecer esta posición, los técnicos destacan la no significancia en la relación de los precios del petróleo y el peso colombiano en el 2019. Por lo tanto, lo que queda claro es que hay fenómenos extraños al mercado, que muy probablemente se encuentren radicados en la economía subnormal, que estén presionando hacia arriba la tasa de cambio. Este repunte de la tasa de cambio, beneficia y perjudica a amplios sectores de la vida nacional, tales como:  los exportadores, el turismo internacional hacia Colombia, los cambistas, el contrabando, y por contera se constituye en caldo de cultivo para el lavado de activos. Así mismo, lo anterior también perjudica notoriamente el sostenimiento de estudiantes nacionales en el exterior, pues sube el costo de los pasajes, la manutención y otros gastos inherentes a la actividad académica universitaria.  De la misma manera, y lo más delicado es que afecta los costos de la producción empresarial, afectando con ello la competitividad de nuestros productos en el mercado internacional y local.

Finalmente, es absolutamente necesario registrar que la Junta Directiva del Banco de la República no ha observado la dimensión real de este tema. Quizás esté pensando que probablemente hay otros fundamentales de la Economía, tales como la tasa de interés, el IPC, y el crecimiento económico que estén siendo bien controlados (pese a que, en este último caso, el PIB no lleva la dinámica para cumplir la meta del gobierno de 3.5%, pues creció solo en el trimestre en 2.8%). Por tanto, este analista hace un llamado respetuoso a la Junta Directiva del Banco de la República y a su presidente, el Ministro de Hacienda, para que observen esta fuerte devaluación del peso colombiano con otros ojos. Puesto que es muy posible que estemos frente a un fenómeno especulativo que ya se le está saliendo de las manos a las autoridades económicas en Colombia; y que, dentro de sus inmediatas manifestaciones, ya ha comenzado a generar un rezago del crecimiento económico del 2.8%. No menos importante, también puede impulsar la aceleración del fenómeno contrabando y de otro gran riesgo que es el aumento del lavado de activos en Colombia.  

WhatsApp chat