Razonamiento abstracto con David

Spread the love

FUTURO INCIERTO

Todo ha comenzado como un rumor, como uno de los tantos mitos provenientes de Asia, sobre sus experimentos, avances tecnológicos y diversidad cultural tan ajena a la nuestra. Como todos a mi alrededor, creí que esto tardaría en llegar al país por la lejanía entre continentes, pero fue falso, llegó tan rápido como en un parpadeo.

Sinceramente, antes de que todo sucediera, creí que los medios y algunas personas estaban siendo un poco alarmistas y sí, así fue, aunque es un asunto realmente grave y difícil de tratar, desde el desayuno y hasta la cena, nos alimentábamos con problemáticas gubernamentales acerca de lo que podría a pasar a futuro con la llegada de este desconocido. Acaté las nuevas medidas implementadas para la seguridad, pero al notar que las personas a mi alrededor no lo hacían de la misma manera, supe la importancia del ser alarmistas en un país como este, tan dañado, tan herido y falto de oportunidades económicas,
laborales y de estudio.

Un día corría por toda la ciudad, desde el noroccidente, pasando por el centro y hasta el sur de Bogotá, preocupado por no llegar tarde y por poder disfrutar y ser feliz, en la medida de lo posible con lo que creía que me gustaba; al día siguiente solo me encontraba en casa, rodeado de sujetos que terminaron siendo totales desconocidos, pero que siempre me han hecho saber que somos de la misma
sangre, que somos familia.

El cambio ha sido brutal, vivo en un barrio popular en una casa con mucha gente, donde antes de todo esto solo acostumbraba a llegar, comer un poco y dormir, sencillamente porque odiaba pasar tiempo encerrado. Al principio fue caótico, asimilar que tenía que compartir el espacio todo el tiempo me atormentaba, me desesperaba y me hacía estar enojado todo el tiempo.

Luego, sencillamente aprendía a convivir con los de aquí y los de allí, ya no me preocupaba tanto el hecho de estar con los de siempre; ahora las preocupaciones han cambiado, aunque hay una constante alerta de contingencia y de prevención para no ser uno de los tantos contagiados a nivel mundial, el capitalismo y las preocupaciones por mantenerse estable en este sistema económico aún persiste, el mundo continúa su rumbo a ritmo un poco menos acelerado, pero sigue siendo constante.

¿Y ahora qué?

Me atrevo a decir que las redes sociales y el uso excesivo de la tecnología, para mantenernos al día dentro de este ya mencionado sistema económico y de vida, tanto en nuestros empleos como en el estudio, nos ha agotado poco a poco, la humanidad ha reflexionado hasta tal punto de querer contacto físico y no mediado.

Algunos animales han podido retornar a su hábitat al notar que la toxicidad humana no está tan cerca de ellos, ha habido avistamiento de animales silvestres y salvajes donde antes no lo había y alrededor de todo el mundo. Pero esto no quiere decir que la esfera natural éste mejorando del todo, si bien dejamos de contaminar un poco con la limitación de fluencia de personas y vehículos en las calles, aún la alerta continúa, seguimos gastando los recursos de manera desmedida, aún más estando desde casa.  

Ya he escuchado y pronunciado frases tales como “Ya no más”, “Ojalá esto acabe pronto”, “Quiero salir y retomar mis labores”, entre otras. Pero lo que realmente sucede es que el dinero ya no da abasto, la recesión de la economía nos tiene jodidos, un día creemos que podemos aguantar más cuarentena y al otro que ya no hay comida y servicios para solo quedarnos en casa, lo peor de todo es que los gobernantes no han actuado unánimemente y han defraudado al pueblo en varias oportunidades con promesas falsas y mal ejemplo de la aplicación de las medidas adoptadas.

Aunque el ser humano por fin ha podido descansar un poco de la corredera y falta de tiempo, haya tenido la oportunidad de leer un libro, se haya informado, haya hecho actividades físicas dentro del hogar (Ejercicio) y haya descubierto y explotado el arte (Bailar, cantar, dibujar, etc.); finalmente se ha cansado de aprovechar el tiempo para crecer consigo mismo y no porque no le guste, realmente ya todos quieren trabajar y es porque estamos acostumbrados a vivir del día a día, sudándola para ganar uno que otro peso, con la esperanza de ser solventes algún día y mantenernos de pie frente a las crisis.

Aunque el título de este texto sea “Futuro incierto”, todos sabemos que la fuerza de la economía se recuperará como lo ha hecho en catástrofes, pandemias y crisis pasadas; todos valoraremos por unos instantes la tan anhelada libertad y nos quedará huella de todo lo que alcanzamos a reflexionar, pero todo se olvidará y aunque se diga que el tiempo lo cura todo, para este caso será al revés, volvemos al eterno retorno de tener el tiempo en nuestra contra y no fluir con él, generación tras generación iremos olvidando y dejando atrás.

Aunque todo esto suene un poco caótico y melancólico, creo que otra buena opción para titular esto sería: “En el futuro volveremos a ser lo que solíamos ser”, pero esto lo dejaré a  elección del lector que tal vez esté esperando desde su casa a que se encuentre la cura para esta pandemia, causada por el denominado Covid-19 y que finalmente tal vez no está listo para hablar sobre este tema o simplemente se haga el sordo.

Nota Patrocinada por VALAGUELA.COM, es un medio de comunicación alternativo lider en generación de contenidos digitales, que emite sus contenidos de manera ininterrumpida y periodicidad diaria, miembros de la Asociación Comunitaria de Comunicación, con transmisión de audio y vídeo a través de las TIC´s Escribanos en medios.sipuedo@gmail.com y síguenos en nuestras redes sociales

WhatsApp chat