Yo elegí ser feliz ¿Y vos?

Spread the love

El articulo liberador que permitió a una mujer contar su experiencia vivida y comprobar que la felicidad es un asunto de decisión. – y de esto se trata este texto – elije ser feliz. La Felicidad se decide, se elige cada día al despertar. La felicidad es un bien propio que NADIE puede arrebatarnos.

feliz1Hace unos días visitó nuestro país la reconocida psicóloga chilena Pilar Sordo. Quienes no la conocen, Sordo se ha convertido en una exitosa escritora de best- sellers donde los principales temas giran entorno a la compleja relación con nuestros hijos ‘No quiero crecer’, en la relación de pareja ‘Viva la Diferencia’ y también, en lo que me parece es su fuerte terapéutico: ayudar a quienes sufren una pérdida a superar ese dolor y seguir andando ‘Bienvenido Dolor’.

Asistir a su conferencia fue una muy linda experiencia. Nos habló con simpleza y calidez de todos estos temas. Y sin querer, inspiró este nuevo artículo que necesito escribir (y conste que dije “necesito”) para contar mi propia experiencia; que espero de corazón sea útil para muchos de ustedes.

La vida no es un camino de rosas, eso lo sabemos sobradamente, pero sí es un aprendizaje permanente, un viaje maravilloso, y dependerá de todos y cada uno de nosotros capitalizar lo malo para que esa experiencia, en vez de resultar un fracaso, resulte un aprendizaje.

Yo solía ser una persona (hace como 20 años) muy negativa. Vivía estresada, cada pequeño problema parecía una catástrofe y me sentía muy frustrada cuando las cosas no salían como quería.

La vida se encargó de darme bastante palo, y yo a su vez, fui dándome cuenta de que me hacía más fuerte ante las adversidades. Sí, yo funciono así, ante la catástrofe suelo reaccionar con rebeldía y salir fortalecida.

Una cosa muy importante que aprendí es que uno – y de esto se trata este artículo – elije ser feliz. La Felicidad se decide, se elige cada día al despertar. La felicidad es un bien propio que NADIE puede arrebatarnos. Me imagino que estarán pensando “pero esta mujer es boba, si me falta plata para llegar a fin de mes, si tengo a mi hijo enfermo, si no consigo trabajo…”.

Lo sé, porque yo misma he transitado esos problemas. Perdí a mi madre muy joven, perdí trabajos, perdí embarazos (cuatro para ser más concreta). Y sin embargo, siempre me levanté y volví a pelear. Cada día más fuerte.

La felicidad es pues, no solo una elección sino también una actitud ante la vida. Cómo entona el maestro J.M.Serrat “…nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio…”.

Felicidad

Entonces, sí, hoy me levanté y cuando llegué a mi trabajo mi jefe estaba reloco y me trató horrible. Y yo me pongo a llorar??? Dejo que “mi jefe” me ponga triste? O pienso sencillamente “si este tipo vive amargado que la sufra él, yo hago de tripas corazón y ELIJO SER FELIZ”.

Se dieron cuenta; ¿Uno generalmente no se enferma cuando está feliz?

No nos enfermamos porque estamos plenos y nuestras defensas en alto. Si en cambio, uno va por la vida dando lástima, penando por todo, ¿Que creen que pasará? Lo primero que sucede es que te quedas solito, la gente carismática y rodeada de amigos no es justamente la gente que vive penando.

A todos nos gustan las personas optimistas, alegres y que trasmiten energía. Eso no significa que sean personas sin problemas, sino personas que eligen ser felices “a pesar de”.

En mi caso puntual, no se crean que suena el despertador el lunes y pienso “iiiQue lindo lunes otra vez!!!” No, no me pasa. Me cuesta levantarme y dejar la calidez de la cama. Pero enseguida pienso que los seres que más amo están ahí, cerca de mí, durmiendo; y agradezco por eso. Y agradezco porque voy a trabajar en lo que yo elegí, en mi negocio, en lo que amo profundamente.

Y cuando llego al gimnasio y lo abro cada mañana a las 8 y cuarto, me preparo para dar clase 3 veces por semana a las 8 y media a un grupo de chicas que también lucharon contra la pereza para estar ahí. Entonces, las veces que he estado triste, o simplemente tengo una resaca espantosa; me paro en la tarima, la música bien alta y me enchufo el chip de la alegría; porque ellas no tienen la culpa de lo que a mí me pasa y se tomaron la molestia de asistir a una clase mía para pasarla bien. Y saben que, aun cuando arranco cansada o desganada algunas veces, logro dar vuelta eso porque QUIERO, porque elijo pasarla BIEN.

Si igual lo tengo que hacer porque es mi obligación y mi labor. No es más fácil hacerlo bien, poner lo mejor de uno, que hacer las cosas a las patadas y tratando mal a todo el mundo.

La vida es cuestión de actitud Para eso también hay que correr riesgos. Si nos sentimos estancadas, en un trabajo en el que estamos alienadas y no somos felices, o en una relación de pareja que es insalubre…. ¿No vale la pena arriesgar y salir a pelear por lo que queremos?

Yo no siempre tuve mi propia empresa. También fui Secretaria, Ejecutiva de Cuentas, Directora de Marketing…pero no era feliz, porque en el fondo, mi sueño siempre había sido tener mi propio gimnasio. Lo soñaba, lo imaginaba; y si bien no sabía cómo lo lograría porque necesitaba dinero que no tenía, sabía que iba a lograrlo. Y así fue. Porque fundamentalmente LO DECIDÍ. Decidí otra vida.

Y así sigo viviendo, eligiendo cada día lo que más me conviene, lo que me hace bien.

Hace una semana mi casa era un caos. El sueño de la piscina en el fondo me llevó a tener 8 tipos laborando un fin de semana completo. Carretillas que entraban y salían todo el tiempo, barro, tierra, polvo…mi casa era el Sahara, nunca ví tanta arena junta…en fin, un horror.

Cuando una tarde llega mi papá de visita me dice:

“Yo no sé qué necesidad tenías de todo esto. No estás estresada?”

(para los que me conocen, además, soy bastante obsesiva con el orden)

Y le respondí:

“No, la verdad no estoy estresada. Me importa más el objetivo… para qué me voy a poner mal si este camino fue mi decisión y había que transitarlo para llegar a lo que quiero”.

Me costó años de madurez y terapia llegar a esta conclusión. Pero ahora, lo pongo en práctica CADA VEZ QUE PUEDO. A veces no puedo, soy humana, a veces la realidad me supera y me pondría a patear cosas. Pero dura poquito, al rato cambio el chip, y ELIJO REÍRME.

LA RISA REMEDIO INFALIBLE decían no? Y es así, cambiemos el lamento por la risa. Hay realidades que no podemos cambiar. ¿Entonces, sino podemos cambiarla, qué ganamos llorando?

HAY QUE OCUPARSE, NO PRE-OCUPARSE

Y para terminar les cuento a todas algo que pienso y siempre repito: vivo de tal manera que el día que esté con la muerte frente a frente (porque la vida es finita, todos en algún momento morimos, o no?), pueda sentir con orgullo que no me conformé, que peleé por lo que quise, sin lamentos, sin arrepentimientos, hice todo lo que quise, y fundamentalmente no desperdicié mi vida penando. Amé, demostré que amaba, besé, abracé, fui amable la mayoría de las veces….fui agradecida. Eso exactamente quisiera sentir al final de mi vida.

Nota Patrocinada por

VALAGUELA.COM, es un medio de comunicación alternativo, que emite sus contenidos de manera ininterrumpida con periodicidad diaria, miembro de la Asociación Comunitaria de Comunicación, con transmisión de audio y vídeo a través de las TIC´s Suscribase a nuestro boletín de noticias.

Deja una respuesta

WhatsApp chat