Cómo hacer ejercicio sin ir al gimnasio

No hace falta que te apuntes a un gimnasio para recuperar la forma y el peso. ¿Cómo? Comiendo bien y añadiendo actividad física a tu día a día con las estrategias que nos cuenta un experto.

¿Sabes que tienes que hacer ejercicio pero no tienes tiempo? ¿El gym te aburre? No te agobies, no hace falta que te mates a hacer sentadillas para volver a entrar en tu ropa. La clave para estar siempre en forma está en la cantidad de actividad física que hagas en tu día a día, sea del tipo que sea, y que ésta sea constante. De nada vale que te pongas ahora a correr como una loca para quitarte los kilos del verano si en un mes te vas a volver a apoltronar en el sofá. Y además, poco a poco. “Lo ideal es hacerlo de manera progresiva. No tiene sentido estar 2 meses sin entrenar y empezar a practicar deporte 5 días a la semana porque sólo causará que lo odiemos y abandonemos” como dice David Peinado, entrenador personal de mediQuo, una app de chat médico 24 horas, los 7 días de la semana.

– Los trayectos a pie que duren menos de 15 minutos de tiempo realízalos andando, evitando así el coche o el transporte público.
– No subir en ascensor durante 30 días, utiliza las escaleras. Psst. Si las subes de dos en dos tonificarás más los glúteos. 
– Salir a pasear 3 días a la semana durante 40 minutos, combinando 2 minutos de caminar a paso normal y 1 minutos más rápido.
– Cada vez que vayas a sentarte en cualquier silla, sofá o similar, realiza el gesto de sentarte y levantarte 3 veces antes de quedarte sentado. A lo largo del día harás muchas sentadillas que te permitirán tonifica el tronco inferior.
–  Tonifica tus piernas haciendo zancadas. ¿Tienes a mano algún libro o archivador pesado? Cógelo para aumentar la intensidad. Para hacerlas, ponte de pie con los pies al ancho de los hombros. Coloca las manos en las caderas, da un gran paso adelante y baja la rodilla hacia el suelo, sube y vuelve atrás. Repite con la otra pierna. Psst. Al dar el paso, que la rodilla de adelante no sobrepase el tobillo.

 Medita. No hay mejor entrenamiento mental que la meditación. Cuando estés muy estresada o cansada, cuando no puedas concentrarte, cuando el móvil te sature, para un momento, siéntate con la espalda recta, coloca las manos sobre las rodillas o el regazo y cierra los ojos. Respira un par de veces por la nariz y exhala por la boca. Luego, respira solamente por la nariz sintiendo cómo el aire entra y sale de tu cuerpo. Psst. Cuando un pensamiento te atrape, vuelve amablemente a llevar tu atención a la respiración, sin juzgarte ni pensar que lo estás haciendo mal. ¡Ocurrirá una y mil veces!